Cartas a mis hijos. Vichy 06

                               Vichy, le 11 juin 2017

Queridos hijos:

Estaba yo pensando que en realidad vine a visitar a la tia de nosotros. Si el español es nuestra lengua materna, el francés es una de nuestras lenguas tías, hijas de nuestra lengua abuela que es el latín.

Estar aquí me ha permitido confrontar diferencias y similitudes entre el español y el francés (bueno, ahora al ser masculinos son nuestros idiomas padre y tío, jejeje). La parte de la gramática, que es muy atractiva y también la evolución de las palabras por separado son aspectos en los que he podido pensar un poco y estoy aprovechando para hacer preguntas al respecto tanto a hablantes nativos como a especialistas que se han dedicado de lleno a su estudio.

Una de las cosas que más me ha costado trabajo, quizá porque cuando estudié hace mil años francés no pregunté bien, es el uso del subjuntivo y de la negación a la vez, así que sobre esa “investigación” personal me voy a centrar esta semana.

Creo que una buena idea es traer mi agenda a la mano para anotar las dudas ya que así será difícil que despues se me olviden los ejemplos concretos que me hacen dudar al expresar ideas en un diálogo en una interacción real.

Como el buceo, creo que ésta deberia ser una expeiencia que nos hace adentrarnos en nosotros mismos. Reflexionar sobre la lengua –propia- es un modo de conocernos en tanto que nos enfrenta a razonamientos personales y ajenos, lo cual agudiza nuestras interrogantes sobre lo que desde fuera nos es dado.

Bueno, éstas son reflexiones de un domingo que se precia de ser de verdad un día de descanso.

Los quiero, ¡no dejen de tomar agua!

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