Cartas a mis hijos. Vichy 12

Flores e iglesia de Charroux

Queridos hijos:

Esta carta era para el fin de semana pero unos problemillas técnicos estaban impidiendo la conexión del ipad al sitio del blog. ¡No supe cómo lo arreglé!

Qué bueno que esas cosas pasan porque como quiera que sea son problemas menores de la vida que además nos dan la oportunidad para enfrentarlos y resolverlos, como cuando se pone uno a “bailar” en la calle con alguien que viene en el sentido contrario a nosotros, es un contratiempo menor. Y en el caso de lo o ocurrido con el blog, al saltar la dificultad, puedo tomar ánimos nuevos para la escritura.

De hecho, el ánimo no ha bajado, más bien lo que falta es tiempo. Sobre es lo que quiero comentarles hoy.

Muchas veces no valoramos el tiempo que tenemos a nuestra disposición. Y me incluyo totalmente, dejamos que se pierda más de lo que es necesario, o quizá sería mejor decir que lo hacemos de manera muchas veces injustificada. Es ciero que para iniciar algo nuevo, factores como la edad o la preoaración, no deben ser un impedimento, pero el ser escesivamente jóvenes, como lo son ustedes, tampoco es pretexto para una postura de “a ver qué pasa mañana”.

Es ahora que tenemos la salud, las necesidades básicas resueltas, la inteligencia mínima necesaria, que debemos aprovechar para conocer qué hay más alla de nuestras posibilidades actuales. Y no me refiero a salir físicamente de donde estamos, sino a salir de nosotros y conocer más de lo que creemos saber, intentar más de lo que nos sBemos capaces. Y eso toma tiempo. Como lo tomó aprender hablar cuando éramos pequeños, aprender a tomar el lápiz, incluso aprender a nadar, o a jugar Minecraft. Porque no basta con leer y memorizar las instrucciones, sino que se necesita practicar, y ahí es donde las apuraciones de la vida comienzan a hacernos exclamar a cada momento: “no tengo tiempo para esto, no tengo tiempo para lo otro”.

Sin olvidar sus prioridades, tomen los momentos de relajación para preguntarse qué cosa les gustaría aprender, y den el primer paso. Disfrútenlo cuando se equivoquen, también.

Hijos, los quiero y estudien para sus exámenes finales. Me alegra poder seguir escribiéndoles en tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Me da mucho gusto escribir…

    Y también me encanta recibir tus comentarios en este sitio, por teléfono, por correo, en persona. Gracias por estar a mi lado.