Cartas a mis hijos. Vichy 13

Plantación de mostaza cerca de Charroux

Vichy, le 19 juin 2017.

Queridos hijos:

Estar aqui sólo dedicada a mi preparación es un privilegio. Sobre todo para nosotros, que no estamos acostumbrados a tener todo dispuesto a manera de aprovechar al máximo las oportunidades para estudiar.

Por ello es que debo reconocer y sobre todo agradecerles a ustedes su capacidad para adaptarse a nuevas, y muy diferentes circunstancias, como lo es ésta. Por eso mismo podrán comprender mejor lo que quisiera comentarles en esta ocasión.

Encontrarme en un sitio extraño y con el menor contacto posible a mi hábitat “natural”  me ha obligado a utilizar de veras la resolución de problemas para poder comenzar cada día, incluso para las situaciones más insignificantes como lo son bajar cada mañana y saludar a la señora que me hospeda e iniciar una plática u ofrecer mi ayuda en algo, la verdad es que representa un esfuerzo. ¡Por supuesto que no del tamaño del mundo! Obviamente esta es una carta para quejarme, sino para lo contrario: valorar la importancia de insertarse en situaciones nuevas para forzarse a encontrar soluciones factibles.

Adaptarse a otros modos incluso de dirigirse a las personas en la calle, a caminar observando otras reglas de civilidad, incluso a adaptarse a que nadie esté desconfiando de nadie en una tienda me resulta inédito, y por eso –la verdad– muy atractivo e interesante. Apreciar la aparente incomodidad de sentirse limitado, para después reacomodar los actos y las sensaciones es el extra de aprender a convivir diferente.

Es cierto, por otro lado, que yo amo mis rutinas allá, pero como saben ustedes, también ahí he procurado poner ciertas sales de incomodidad alimenticia. Lo importante es no elegir siempre lo más fácil ni solamente lo que ya conocemos.

Hijos: de vez en cuando deberán procurarse incomodidades que los despierten de la vana creencia de que la vida es un camino en el que transitamos como los caballos con gringolas. Al contrario: que su vista sea panorámica. Dejen la inercia a un lado y de vez en cuando pregúntense si están en su propio camino o siguiendo el que alguien más les ha trazado. Prefieran el suyo.

Los quiero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Me da mucho gusto escribir…

    Y también me encanta recibir tus comentarios en este sitio, por teléfono, por correo, en persona. Gracias por estar a mi lado.