Cartas a mis hijos. Vichy 18

Vichy, le 25 juin 2017.

Queridos hijos:

Hoy me puse a leer en voz alta para mejorar la articulación de este idioma. Ya que si esto funciona en español, ¡también debe funcionar en francés!

En una antología de poesía que saqué de la Mediateca de la ciudad, comencé a hojear sin detenerme tanto en los autores ni las épocas, ya que de inicio esa información no me aportaba mayor idea de hacia dónde dirigirme. Me detuve en algunos que me llamaron la atención por su distribución en el espacio, o sea, cómo se veía el texto en la hoja del libro y así inicié la lectura. Resultó que el primero que encontré fue de Paul Verlaine y que alguna vez escuché, ahora recuerdo, en la voz de Boris Vian al inicio de su canción “el desertor”. Me encantó encontrarlo por aquí. Después seguí curioseando y me detuve precisamente en los textos de Paul Valéry y, sin imaginarlo, en los de Charles Baudelaire, a quien no tenia el gusto de conocer en directo, sólo en alguna versión en español que por supuesto no me atrajo en aquellos lejanos tiempos de universidad.

Para realizar algunas prácticas de autoevaluación estoy haciendo grabaciones y repitiendo. Esto mismo aplica para el español, niños, ya que les ayudará (lo digo con conocimiento de causa) a revisar su mala pronunciación, lo que de veras no se entiende, corregir la velocidad con la que hablan, pronunciar verdaderamente las e finales no acentuadas. Pero en fin, ése no era tema de este artículo porque ya lo hemos mencionado antes.

Quería platicarles que uno de los poemas de Baudelaire se llama “el enemigo”. Todos los suyos me gustaron –por cierto, ya caché a Hemingway en la movida con “El viejo y la mar”– pero este me atrajo de forma particular porque después de revisarlo y tratar de sacar el verdadero tema, me di cuenta de que se está refiriendo al paso del tiempo como el enemigo. “El tiempo se come a la vida”, dice Charles en su antepenúlimo verso. 

Hijos: ya lo hemos comentado en alguna ocasión, hagamos que el tiempo juegue con nosotros, que entre en nuestros aposentos de la mejor manera posible ya que de cualquier modo estamos en sus manos. Diviértanse mucho, jueguen, y a la vez encuentren en la recreación actividades y elementos que les permitan construirse a si mismos, que les permitan soñar a la vez que edificar dentro de sus sueños. Nunca el tiempo será perdido mientras sea de ustedes. 

Los quiero. No olviden sus cepillos de dientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Me da mucho gusto escribir…

    Y también me encanta recibir tus comentarios en este sitio, por teléfono, por correo, en persona. Gracias por estar a mi lado.